En mi último viaje
coincidí con Italo Calvino, hablamos de su libro, Las ciudades invisibles, y me invitó a visitar con él la ciudad de Lur.
Os dejo la crónica de nuestra visita .
Os dejo la crónica de nuestra visita .
Al llegar a la ciudad de Lur el viajero se ve atraído por la Biblioteca,
su puerta está flanqueada por dos leones alados de bronce, las alas son páginas
de un libro en las que se pueden leer distintos fragmentos de la historia de la
ciudad dependiendo de la iluminación del sol.
El interior está
formado por una nave central y dos laterales separadas entre sí por seis
columnas de mármol blanco adornadas con una guirnalda de letras doradas.
Por la nave central
cuatro bibliotecarios con pantalón verde, camisa blanca y chaleco a rayas de
colores se pasean recitando párrafos de
libros, mientras una suave melodía de violines
unas veces, de piano otras e incluso la
orquesta completa los acompaña en espera de que el lector, ávido de curiosidad
e incitado por ellos, les solicite el libro para leerlo.
En las naves laterales
se encuentran los anaqueles que son de maderas nobles: nogal, caoba,
palisandro, cerezo, castaño y exhiben,
como si de una exposición se tratara, su
variado color y perfuman el ambiente.
Los libros están
encuadernados en piel sobre la que puede leerse su título en letras doradas,
los bordes también son dorados y los
lomos son de vivos colores dependiendo del tema que tratan, verde los de
historia, amarillos los de cuentos, los de ciencia ficción en rojo. El negro
está prohibido.
A pesar de todo esto,
lo que más impresiona es que, en cada libro, el visitante encuentra parte de sus vivencias y recuerdos.
Prosa poética
Texto: Chelo de la Torre
12-03-2013

Hermosa ciudad invisible en la que coincidiste con Calvino. Una biblioteca de olores, plumas y letras. Una hermosa ciudad donde perderse entre recuerdos y vivencias. Hermosa prosa poética, Chelo. Un abrazo enorme. Buen fin de semana, al fin soleado.
ResponderEliminarImpresiona esa biblioteca, ese orden, esos colores, y hasta la prohibición del negro.
ResponderEliminarHermoso sitio Chelo.
Un beso.
Me han entrado unas ganas terribles de perderme por allí...
ResponderEliminarEres consciente de que has hecho algo parecido a lo que hacían los cuatro bibliotecarios de la tierra de Lur?
Por cierto, LUR en euskera, significa eso: TIERRA.
Un besote enorme!
;)
Que biblioteca tan maravillosa en la que todos podemos tener un anaquel con nuestras experiencias y libros de la vida. Me encanta esa prohibición del negro:-)
ResponderEliminarBss y buen finde
Una biblioteca mágica,qué gustazo sería visitarla,perderse en esos tomos coloridos e ir abriéndolos en busca de vivencias reconocibles.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho esta crónica,sí señora.
:)
Besos.
A mi me gustaría encontrar en ellos lo que me va a pasar en los años venideros , mi pasado ya lo conozco, aunque me sorprendería verlo reflejado en esas páginas
ResponderEliminarBesoss
Quiero viajar contigo a ésa ciudad de Lur...donde podemos encontrar una biblioteca para perdernos en ella e imaginar que vivimos todas las aventuras que llenan las páginas de sus libros...
ResponderEliminarSi, seguro que nos volveríamos a encontrar allí a Calvino...pero también a tantos y tantos escritores que tienen el don de hacernos soñar.
¿Me llevas? yo ya voy de tu mano, me has llevado a Lur y estoy dispuesta a acompañarte al infinito y más allá!!
Besos guapa!
Besos guapas!
Ese encuentro es como para enmarcarlo... "¿y cómo es él...?"
ResponderEliminarMe gusta la foto que acompaña esta entrada.
ResponderEliminar¡Pero bueno, moza, tú codeándote con Italo Calvino y yo con estos pelos! Te advierto que he leído "Las ciudades invisibles", y que también me afectó hondamente; no obstante, no he logrado tejer un texto como este tuyo que tan en su línea cabalga.
ResponderEliminarMi admiración y mis besos.
Una biblioteca fantástica para un libro fantástico y con una lectura de tu post llena de fantasía y de belleza.
ResponderEliminarUn beso,
Me encantaría poder entrar en una biblioteca cómo la que describes y solicitar al bibliotecario de camisa blanca y chaleco a rayas de colores uno de esos libros de tapa verde para leerlo y poder descubrir esos momentos de mi vida que tengo en el olvido.Besotes
ResponderEliminarHe leído la obra. Un magnífico texto el que has escrito. Enhorabuena.
ResponderEliminarSaludos
Leyéndote me estás ilustrando, no sabía que existiera algo así, casi sentía el olor de la madera y los libros, gracias y un abrazo.
ResponderEliminarVoy a proponer a mi asociación un viaje a la ciudad de Lur y una visita guiada a su biblioteca. Yo seré el primero en apuntarme a ese viaje. Un abrazo desde mi mejana
ResponderEliminarHermosa ciudad para tener una biblioteca tan mágica.
ResponderEliminarTus palabras nos hacen soñar.
Cariños
Gracias por guiarnos en esos caminos de la imaginación. besicos.
ResponderEliminarBello texto, Chelo. Gracias por hacernos viajar de tu mano a este lugar mágico que son parte de las Ciudades Invisibles...
ResponderEliminarAbrazos
Vivir en un libro, y en esa biblioteca , esperar a que me rescaten, que otro viva mi vida... Y el color negro prohibido, yo me pido el amarillo.
ResponderEliminarAbrazos
Que hermoso lugar describes, casi pude verme recorriendolo junto a ustedes... con los ojos bien abiertos y asombrados de tantas maravillas...
ResponderEliminarGracias por el paseo amiga mía... ¿o sólo fue un sueño?
Besos... ¡Gracias por tu ternura!
Y yo, he viajado contigo a la ciudad de Lur y he visitado esa biblioteca tan especial, guardian de tanta belleza literaria. Me he escondido detras de una de esas columnas de marmol escuchando a esos cuatro bibliotecarios recitando párrafos de libros acompañados por la suave música que envuelve tan entrañable ambiente.
ResponderEliminarUn texto tan bien escrito y narrado que uno se cree a pie juntillas en la veracidad del viaje pues tus letras convierten en realidad la fantasía del narrador.
Un fuerte y calido abrazo
HAs estado allí con tus letras y nos has hecho también estar a nosotros. Y desear volver a Lur.
ResponderEliminarUn abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
Será prosa poética... pero yo añadiría "prosa poética y plástica" porque has realzado cada detalle con armonía de palabras. Besitos.
ResponderEliminar
ResponderEliminarMe encanta esa introducción tan original: Ese viaje con Italo Calvino a visitar sus Ciudades Invisibles - su "último poema de amor a las Ciudades"-.
Felicidades con abrazo.
el sueño de cualquier bibliófilo, sin dudas
ResponderEliminarbesos,
Suerte Chelo poder ver a través de tus ojos y de tus palabras. Menudo viaje.
ResponderEliminarUn abrazo.
Chelo
ResponderEliminarQue esta semana se presente benigna y colmada de oprtunidades.
Es mi deseo hacia ti y seres queridos.
Cariños
Frase de la semana:
No esperes el final de tu vida para arrepentirte. No esperes el mañana para soñar, y por ningún motivo dejes de decirle a una persona que la quieres!
( desconozco el autor)
Me gusta como cuentas tus relatos cortos con el alma de una poeta
ResponderEliminarChelo,mientras te leía,he quedado hechizada por las alas de los leones,que cambian su página y sus letras,de acuerdo con la luz solar...La nave central con sus columnas de mármol blanco y sus recitadores me han paralizado,mientras la música me acariciaba por dentro...El olor de la madera me producía un placer inexplicable y al tomar un libro amarillo con letras doradas... me he encontrado con una niña,que leía de noche los cuentos de hadas,ella me ha sonreído en el tiempo y he visto...¡¡que está viva...!!
ResponderEliminarNo dudes de que leeré "Las ciudades invisibles"
Mi gratitud por tus palabras y mi abrazo inmenso por tu maestría con las matemáticas y las letras.
Feliz semana,CHelo.
M.Jesús
Infinitas gracias querida y admirada amiga, por hacer que por mediación de tus letras nos hicieras viajar a tan bello y mágico lugar impregnando nuestra alma de su sublime esencia.
ResponderEliminarMiles de besinos de esta amiga que te desea con inmenso cariño feliz inicio de semana.
Querida amiga: Ciencias y letras se hermanan en tus escritos, vales para todo, querida Chelo.
ResponderEliminarNo conozco la ciudad de Lur, ¿será también un nombre imaginario como el de las ciudades invisibles?
Pero al hablarnos de esa impresionante biblioteca, al describirla tan bien, y todo lo que cuentas de su originalidad y belleza, pues hasta aquí me ha llegado el eco de esa música... ¡qué envidia me habéis dado Nerím y tú!
Si me visitas, ya me dirás dónde localizo esa ciudad.
Cariños en un fuerte abrazo.
Kasioles
Qué bonito, Chelo!! Quién pudiese pasear por esa ciudad!!
ResponderEliminar"Las ciudades invisibles" es un libro precioso; de esos que se releen una y otra vez.
Abrazo!
Chelo, maravillosa y mágica biblioteca que me gustaría conocer, sobretodo si en uno de sus libros encuentro algún retazo de mi vida que haya olvidado.
ResponderEliminarUn abrazo.
HOLA QUERIDA AMIGA
ResponderEliminarPRECIOSO TEXTO, ENCONTRAR TANTOS LIBROS ES EL DESEO DE TODOS NOSOTROS QUIENES AMAMOS LA LECTURA Y LA ESCRITURA Y SORPRENDENTE HALLAR UN VESTIGIO DE VIDA EN ELLOS.
BESOS
PD LAS TAZAS SON MIAS, COLECCIONO, VOY COMPRANDO ALGUNAS ANTIGÜEDADES CUANDO TENGO ALGUN TIEMPO, OTRAS SON DE MI MAMÁ, ABUELA, ETC.
Hola querida Chelo . Vengo a devolverte la gentileza. Me ha encantado tu prosa. Impecable.¡ Cuánto me gustaría vivir entre tantos libros !.
ResponderEliminarTe dejo besos de miel y canela.
Un viaje en el que nos gusta sumergirnos y encontrar esos colores que nos gustan... yo escojo los verdes y los rojos:))
ResponderEliminarGracias Chelo por tus ánimos.
Un beso.
Un bonito viaje sin duda ya que en los libros siempre encontraras vida y las historias de gente como nosotros.
ResponderEliminarun besote
Gracias por siempre estar!!!!
ResponderEliminarBuen domingo.
Cariños
Ya que he pasado para hacerte una visita, te deseo que pases un buen fin de semana, al parecer saldrá el sol y no hará frío.
ResponderEliminarTe dejo un fuerte abrazo.
kasioles
Querida Chelo,
ResponderEliminar!Me alegró mucho tu visita a mi blog que está de Aniversario!, al entrar al tuyo me sentí transportada a un mundo mágico, esta entrada es hermosa, al leerte, me imaginaba estar en esa mágica biblioteca, escuchando los violines con un libro entre las manos.
Te felicito amiga escribes lindo, eres una gran literata, te prometo visitarte mas seguido para deleitarme con tus narraciones.
Un abrazo muy cariñoso desde el Perú. !Feliz domingo!
María del Carmen
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe encandilo de tal manera tu narración sobre la ciudad de Lur, que la loca de la casa voló hasta posarse sobre las aladas alas de los grises leones y entre los reflejos del sol, escondido en su plumaje, encontré un libro de negras tapas relucientes ¡Ohhhh...! Bellezas inimaginables allí pude contemplar, me extasiaron casi tanto como el atractivo de la prohibición.
ResponderEliminarChelo, un gran placer el encontrarte entre tus letras vestidas
de musicales notas.
Te dejo todo mi cariño amiga.
Chelo, me ¡hiciste sentir, que estaba en esa biblioteca que narras con genial maestría, olía el olor de los libros, y hasta me pareció por un momento ver los tonos dorados, y encontrar retazos olvidados de mi vida. Es como el hambriento que llega a un mágico lugar con los alimentos más exquisitos...
ResponderEliminarBueno, pues es como el que ama los libros, y la literatura... y se encuentra en esta biblioteca vedada para quienes no la descubren. Me encandilaste con el relato.
Un abrazo y siempre mi cariño.
HOLA MI QUERIDA AMIGA
ResponderEliminarFELIZ DOMINGO PARA TI. GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE CONMIGO, POR ACOMPAÑARME Y COMPARTIR ESTA LINDA AMISTAD. NO HAY DISTANCIAS, ESTAMOS CERCA.
BESOS