El otro día organizando cajones encontré la tarjeta de invitación de la boda de mis padres....
Y el carnet de identidad de mi madre de años más tarde
Es del año 1959, y lo que me ha llamado la atención es que está en español y en francés.
En aquella época el carnet no se llevaba en la cartera, por lo menos en el pueblo.
Aún recuerdo a mi padre decirle a mi madre: coge los carnet que vamos a...
Cuando votaron por primera vez, o cuando fueron al notario a hacer testamento para que no nos quitaran las casa, que era lo único que teníamos.



Testimonios de otra épca ¡
ResponderEliminarBonitos recuerdos. Un beso
ResponderEliminarDesde luego nada que ver con el presente.
ResponderEliminarLa invitacion es sorprendente, al igual que el carnet.
Gracias Chelo por compartirlo.
Besotes, buen comienzo de semana.
En el año 1945, yo iba a la escuela de Don Ramón, calle arriba de la calle Real.
ResponderEliminarSeguro que el ágape se celebró en el casino de la Confianza.
Como sabes fuí compañero de curso de Alfredo Sanchez Carrazón.
¡¡¡Que tiempos!!!
Un abrazo.
Guardo algunos documentos parecidos y cuando los saco pasamos una tarde entretenidos. Son el testimonio de una época y hay que conservarlos. Un abrazote
ResponderEliminarLindos achados, como relíquias guardadas!
ResponderEliminarabraços, chica
Hermosos recuerdos y testimonios de vida de nuestros seres queridos, que nos dejan un rastro de nostalgia y cariño, sin duda alguna.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz semana, Chelo.
Qué maravilla! Es verdad que uno no andaba con ellos en el bolsillo como se hace ahora, se conservan en muy buen estado, un abrazo Chelo!
ResponderEliminarUnos documentos entrañables llenos de historia. Saludos
ResponderEliminar¡Qué recuerdos! Eran otras épocas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola, Chelo.
ResponderEliminarYo también guardo esos documentos de mis padres, como oro en paño...
Te invito también a pasear por mi espacio (me dicen que siguen sin saltar mis actualizaciones)
Un abrazo.
Me encantan estos objetos de familia. Son más que recuerdos, son puntales de uno mismo. Yo tengo muchos, los guardo yo porque sé que mis hermanos de una manera u otra los pierden :)) :))
ResponderEliminarSAludos
Recuerdos muy bonitos que siempre se encuentran en los cajones, aunque ellos ya no estén aquí.
ResponderEliminarUn abrazo, Chelo, y feliz fin de semana.
¡Año 45! Wooow, hace mucho. Qué maravilla tener esos recuerdos. Mis padres se casaron el 57. Tengo la dicha de tenerlos todavía.
ResponderEliminarSaludos
No puedo devolverte la visita porque tu comentario no enlazaa tu blog. Gracias por venir y comentar ..
EliminarYo también guardo esas reliquias.
ResponderEliminarQue suerte que puedas conservarlos, Chelo. Un abrazo.
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